SOCIEDADES CIVILES Y COMUNIDAD DE BIENES

Tras la publicación de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, se ha producido  un cambio en la tributación de las sociedades civiles con personalidad jurídica y con objeto mercantil ya que estas, no tributarán en régimen de atribución de rentas sino que lo harán a través del Impuesto sobre Sociedades. Deberemos diferenciar por tanto, tres tipos de sociedades civiles:

  • Sociedades civiles profesionales
  • Sociedades civiles con objeto mercantil.
  • Otras sociedades civiles sin objeto mercantil.

De esta manera, se contemplará los siguientes escenarios, de acuerdo a la información que facilita la propia Agencia tributaria:

A) Si la sociedad  se presenta ante la AEAT como Sociedad Civil:

  • La Sociedad Civil cuenta con objeto mercantil (Asignación de la Letra” J”). Esto es, hablamos de objeto mercantil cuando hay realización de una actividad económica de producción, intercambio o de prestación de servicios, salvo las entidades que se dediquen a actividades agrícolas, ganaderas, forestales, mineras o de carácter profesional. Tampoco se considera con objeto mercantil aquellas cuya actividad sea pesquera.
  • Las Sociedad Civil sin objeto mercantil. Todas aquellas sociedades civiles que no se encuentren en el escenario anterior.
  • Las Sociedades Profesionales constituidas al amparo de la Ley 2/2007, de 15 de marzo de Sociedades Profesionales.

B) Presentación ante la AEAT sin la forma de Sociedad Civil. (Asignación de la Letra” E”). es decir que se asimila a cualquier otra entidad sin personalidad jurídica del artículo.

Ahora bien, nos podemos encontrar con pactos secretos, a los que no se les otorgará personalidad jurídica y por tanto, no se considerará contribuyente del Impuesto sobre Sociedades (se le asignará la letra E).

En estos casos, podrá considerarse que se trata de:

  • Comunidad de bienes ( Aportación del bien)
  • Herencia yacente
  • Titularidad compartida de explotaciones agrarias.
  • Otras entidades sin personalidad jurídica no incluidas expresamente en otras claves (nueva).

En el supuesto de Comunidades de Bienes, no habrá problema de calificar a la misma como tal, siempre que del contrato se pueda obtener la información sobre la cuota de participación que corresponde a cada uno de los comuneros y el bien poseído en común. Deberá de igual modo estar firmado por todos los comuneros y contar con el objeto de la comunidad.

Si de la información reflejada en el acuerdo, no se pudiera identificar el bien poseído en común,no se le identificara como Comunidad de Bienes y se le otorgara la propia el  NIF “E”, pero encuadrado dentro de la categoría de “otras entidades sin personalidad jurídica no comprendidos en el resto de claves”.

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